miércoles, 4 de noviembre de 2020

Canelones cremosos de carne y bechamel como los de la abuela

 Canelones de carne y bechamel cremosos



INGREDIENTES

  • Para los canelones: 
  • 700 g de carne de cerdo molida
  • 300 g de paté de hígado (puedes sustituirlo por otro tipo de carne)
  • 1 ajo
  • 1 cebolla
  • 1 taza de vino blanco o coñac
  • sal y pimienta al gusto
  • 40 láminas de canelones

Para la salsa bechamel:

  • 20 g de mantequilla
  • 2 cdas de harina
  • 1 litro de leche
  • nuez moscada al gusto
  • queso rallado para gratinar
  • PROCEDIMIENTO

    Vamos a comenzar con el relleno de los canelones. En una sartén pon a dorar 1 cebolla picada en cuadritos. Después agrega la carne molida, revuelve bien y salpimenta al gusto. Si vas a usar otro tipo de carne en lugar de paté, es el momento de agregarla. Deja cocer tapado durante 10 o 15 minutos. A continuación agrega una taza de vino o coñac. Cuando el caldo de la carne se haya reducido, agrega el paté de cerdo y revuelve bien. Retira del fuego y reserva.

  • A continuación vamos a preparar la salsa bechamel. En una olla pequeña calienta la mantequilla hasta que se derrita, pero cuidando que no se queme. Agrega la leche y espera a que se caliente antes de añadir poco a poco la harina. Recuerda no dejar de batir para evitar la formación de grumos. Agrega un poco de sal, pimienta y nuez moscada. Retira del fuego.

    Mientras tanto puedes preparar las láminas de canelones siguiendo las instrucciones del empaque. Cuando estén cocidas, extiéndelas sobre un trapo en tu plancha de trabajo. Coloca un poco de relleno en cada lámina, siempre dejando el suficiente espacio para poderlos enrollar. 

  • Enrolla Los canelones y ponlos en una fuente compatible con el horno. Recuerda acomodarlos todos con el doblez en la misma dirección para que no se rompan al momento de servir. Báñalos en salsa bechamel, cúbrelos con queso rallado y hornea a 180° C entre 10 y 15 minutos, o hasta que la superficie esté dorada. 

  • Sirve calientitos. Si quieres prepararlos de un día para otro, en lugar de agregar el queso y la bechamel directamente, puedes refrigerarlos en el molde cubiertos con film plástico. Este método es muy efectivo también si quieres congelarlos para otra ocasión. En ese caso recuerda envolverlos en porciones más pequeñas, y servirlos con crema o una salsa bechamel en polvo para tener lista una comida deliciosa en muy poco tiempo. 


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